Las flejadoras son herramientas esenciales en procesos de embalaje y logística. Su función principal es aplicar una banda de fleje de plástico (PP o PET) o metal alrededor de productos o palets. El fleje se tensa para mantener la mercancía unida, reforzada y segura. Este proceso se conoce como flejado y es clave para proteger la carga durante el transporte y el almacenamiento.
El uso de flejadoras garantiza que los productos lleguen en perfecto estado a su destino. Gracias a su resistencia, el fleje ofrece estabilidad, reduce el movimiento de los artículos y previene daños. Además, el flejado puede actuar como un sistema de seguridad, ya que permite detectar si el producto ha sido abierto o manipulado.
Usos de las flejadoras
- Cerrado de cajas de cartón, madera y otros materiales.
- Agrupado de productos para facilitar el manejo y envío seguro.
- Asegurar cargas en palets, creando una sola unidad compacta.
- Sujeción de contenedores y mercancías pesadas en plataformas.
- Unión de bobinas de papel, metal o cartón para su transporte.
- Protección frente a robos, evidenciando aperturas no autorizadas.
Tipos de flejadoras
- Flejadoras manuales: Son ligeras, económicas y fáciles de usar. Perfectas para trabajos puntuales o cargas pequeñas.
- Flejadoras con batería: Ofrecen mayor autonomía y velocidad. Ideales para entornos con volumen medio de flejado.
- Flejadoras semiautomáticas: Combinan practicidad y eficiencia. Se utilizan en almacenes y negocios con cargas frecuentes.
- Flejadoras automáticas: Diseñadas para uso industrial. Ofrecen máxima rapidez, precisión y productividad en cadenas de embalaje.



